DEJAR DE FUMAR

Cuando fumar deja de ser una elección y se convierte en un hábito difícil de romper

Muchas personas que fuman saben perfectamente por qué quieren dejarlo.

La dificultad no suele estar en conocer los motivos, sino en conseguir que esa decisión se mantenga cuando aparecen las ganas de fumar, determinadas situaciones, el estrés o las rutinas asociadas al tabaco.

Puede que hayas intentado dejarlo anteriormente. Quizá conseguiste estar unos días, unas semanas o incluso meses sin fumar y después volviste a hacerlo.

Eso no significa necesariamente que te falte fuerza de voluntad.

Fumar puede haberse convertido en una respuesta automática asociada a determinados momentos, emociones y situaciones de tu vida. Comprender cómo funciona ese hábito es un primer paso para empezar a cambiarlo.

¿Por qué puede resultar tan difícil dejar de fumar?

El consumo de tabaco puede estar relacionado tanto con la dependencia de la nicotina como con multitud de hábitos y asociaciones que se han construido a lo largo del tiempo.

Un café, conducir, terminar de comer, hacer una pausa, hablar por teléfono, estar con determinadas personas o afrontar un momento de tensión pueden acabar vinculándose automáticamente con fumar.

Automatismo

En muchas ocasiones enciendes un cigarrillo casi sin haber tomado conscientemente la decisión de fumar.

Situaciones asociadas

Determinados lugares, personas, horarios o actividades pueden despertar automáticamente las ganas de fumar.

Regulación emocional

El cigarrillo puede haberse convertido en una forma de responder al estrés, al aburrimiento, a la tensión o a determinados estados emocionales.

Miedo a dejarlo

Pueden aparecer preocupaciones sobre la ansiedad, el aumento de peso, el mal humor, la abstinencia o la posibilidad de no conseguirlo.

Situaciones en las que fumar puede haberse convertido en algo automático

Cada persona desarrolla sus propias asociaciones con el tabaco. Por ejemplo:

  • con el café;
  • después de comer;
  • al conducir;
  • durante las pausas en el trabajo;
  • cuando estás nervioso/a o preocupado/a;
  • cuando sales con amigos/as;
  • mientras hablas por teléfono;
  • cuando consumes alcohol;
  • cuando necesitas desconectar;
  • cuando estás aburrido/a;
  • al comenzar o terminar determinadas actividades;
  • o simplemente porque ha llegado la hora en la que habitualmente fumas.

Con el tiempo, algunas de estas situaciones pueden generar la sensación de que falta algo si no aparece el cigarrillo.


Lo importante no es únicamente cuántos cigarrillos fumas, sino comprender qué función tiene actualmente cada uno de ellos.

Cuando intentar dejarlo se convierte en una lucha constante

Muchas personas pasan por un ciclo parecido:

“Este es el último.”

Dejan de fumar.

Aparecen las ganas, el nerviosismo o una situación asociada al tabaco.

Surge entonces el pensamiento:

“Solo uno.”

Ese cigarrillo produce un alivio momentáneo y puede volver a reforzar el hábito.

Puede aparecer así un círculo:

deseo de dejarlo → control y resistencia → aparición de una situación desencadenante → cigarrillo → alivio momentáneo → vuelta al hábito

Después pueden aparecer frustración, culpa y la sensación de haber fracasado.

Pero un intento anterior también puede proporcionarnos información muy útil: qué situaciones resultaron más difíciles, qué estrategias funcionaron y en qué momento volvió a aparecer el consumo.

Dejar de fumar no consiste únicamente en quitar cigarrillos. También implica cambiar la relación que has construido con ellos.

¿Cómo puede afectar el tabaco a tu vida cotidiana?

El consumo puede estar tan integrado en las rutinas que algunas consecuencias pasan desapercibidas.

Por ejemplo, puedes:

  • organizar determinadas actividades alrededor del momento de fumar;
  • necesitar hacer pausas frecuentes;
  • sentir preocupación cuando no puedes fumar;
  • evitar lugares donde está prohibido;
  • sentir que fumar controla parte de tus horarios;
  • intentar ocultar el consumo a determinadas personas;
  • preocuparte por sus consecuencias para tu salud;
  • gastar una cantidad importante de dinero en tabaco;
  • sentir frustración por no haber conseguido dejarlo;
  • o pensar frecuentemente que deberías abandonar el hábito sin encontrar el momento de hacerlo.


A veces el deseo de dejar de fumar lleva mucho tiempo presente antes de tomar finalmente la decisión de pedir ayuda.

Cómo trabajamos en YOriginal

No todas las personas fuman por los mismos motivos ni mantienen el hábito de la misma manera.

Primero tratamos de comprender:

  • cuánto y cuándo fumas;
  • en qué momentos aparece con mayor intensidad la necesidad de fumar;
  • qué cigarrillos consideras más difíciles de eliminar;
  • qué situaciones están asociadas al tabaco;
  • qué sensaciones o emociones preceden al cigarrillo;
  • qué función parece cumplir fumar en esos momentos;
  • qué intentos has realizado anteriormente;
  • qué ocurrió cuando volviste a fumar;
  • qué temes que pueda suceder si lo dejas;
  • y qué motivos tienes actualmente para querer dejarlo.

A partir de ahí adaptamos la intervención.

Terapia Breve Estratégica

Trabajamos sobre los mecanismos, hábitos y respuestas que pueden estar manteniendo el consumo, identificando las situaciones en las que fumar se ha convertido en una respuesta automática y desarrollando estrategias adaptadas a cada persona.

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Hipnosis Ericksoniana

Cuando consideramos que puede resultar adecuada, podemos integrarla como herramienta complementaria dentro del proceso psicológico; esto NO sustituye la valoración médica ni otros tratamientos que puedan estar indicados en determinados casos.

Saber más →

Recuperar capacidad de elección

El objetivo no es pasar todo el día intentando resistirte a fumar.

Buscamos que puedas modificar progresivamente la relación que has construido con el tabaco, desarrollar nuevas respuestas ante las situaciones que actualmente desencadenan el consumo y recuperar capacidad de decisión frente al hábito.

No se trata únicamente de conseguir no encender el próximo cigarrillo, sino de aprender a vivir las situaciones que asociabas a él de una forma diferente.

¿Cuándo puede ser conveniente pedir ayuda?

Puede ser un buen momento para consultar cuando:

  • quieres dejar de fumar pero no consigues dar el paso;
  • has realizado varios intentos y has vuelto a fumar;
  • te resulta difícil imaginar determinadas situaciones sin un cigarrillo;
  • utilizas el tabaco para afrontar tensión, ansiedad o estrés;
  • sientes que fumar se ha convertido en algo automático;
  • te preocupa cómo vas a sentirte al dejarlo;
  • determinados cigarrillos parecen especialmente difíciles de eliminar;
  • consigues dejarlo durante un tiempo pero terminas volviendo al hábito;
  • o simplemente has decidido que no quieres que el tabaco continúe formando parte de tu vida.;

No necesitas esperar a sentirte completamente preparado para empezar a plantear el cambio.

Preguntas frecuentes

La motivación es importante, pero no planteamos el proceso únicamente como una cuestión de fuerza de voluntad. También trabajamos sobre los hábitos, asociaciones y situaciones que actualmente mantienen el consumo.

No existe una única forma adecuada para todas las personas. Primero valoramos cómo funciona el consumo en tu caso y, a partir de ahí, planteamos la estrategia más adecuada.

No. La hipnosis no debe entenderse como un procedimiento mágico ni como una garantía de dejar de fumar. Cuando la utilizamos, se integra como una herramienta complementaria dentro de un proceso más amplio adaptado a cada persona.

Los intentos anteriores no tienen por qué considerarse tiempo perdido. Nos permiten conocer qué momentos fueron más difíciles, qué funcionó y qué circunstancias favorecieron que volvieras a fumar.

En algunos casos puede resultar adecuada una valoración médica de tratamientos farmacológicos para dejar de fumar. Si consideramos que puede ser conveniente, recomendamos consultar con el profesional sanitario correspondiente.

Sí. Podemos realizar el proceso presencialmente en L’Alfàs del Pi o de forma online mediante videoconferencia y, cuando resulte adecuado, por teléfono.

Quienes lo han logrado se han sorprendido, y mucho, de cómo les ha cambiado la vida. Como nos dijo uno de ellos:

«Dejar de fumar y recuperar el control, no tiene precio, porque he recuperado muchas cosas que me estaba perdiendo, como el verdadero sabor de la comida o disfrutar de mi gente sin la barrera del humo».

Dejar de fumar también significa recuperar decisiones

Probablemente ya conoces muchos de los motivos por los que sería conveniente abandonar el tabaco. Quizá lo que necesitas no es otra lista de razones para dejarlo, sino comprender qué hace que continúes fumando a pesar de querer dejarlo.

Podemos trabajar contigo para identificar los mecanismos que mantienen el hábito, modificar las situaciones asociadas al consumo y ayudarte a desarrollar nuevas formas de responder cuando aparezcan las ganas de fumar.

Si has decidido que quieres cambiar tu relación con el tabaco, podemos ayudarte a empezar.