DUELO

Cuando una pérdida cambia tu mundo

Perder a una persona, una relación, un trabajo, un proyecto de vida o algo profundamente significativo puede alterar durante un tiempo nuestra forma de sentir, pensar y relacionarnos con el día a día.

El duelo es una respuesta humana ante una pérdida. Puede traer tristeza, rabia, culpa, confusión, miedo, alivio, vacío o incluso momentos en los que parece que nada está ocurriendo.

Cada persona lo vive de una manera diferente.

No existe una única forma correcta de vivir un duelo ni un calendario que determine cuándo deberías estar bien.

Cómo puede manifestarse el duelo?

La experiencia puede cambiar mucho de una persona a otra y también a lo largo del tiempo.

Emociones intensas o cambiantes

Tristeza, rabia, culpa, miedo, frustración, sensación de vacío o momentos de aparente desconexión emocional.

Cambios físicos y cotidianos

Dificultades para dormir, alteraciones del apetito, cansancio, falta de energía o problemas para concentrarte.

Pensamientos sobre lo ocurrido

Recordar continuamente determinados momentos, preguntarte qué podrías haber hecho diferente o tener dificultades para aceptar que la situación ha cambiado.

Cambios en las relaciones y rutinas

Necesidad de aislarte, evitar determinados lugares o personas, abandonar actividades o sentir que resulta difícil continuar con aspectos habituales de la vida.

El duelo no sigue necesariamente unas etapas

Probablemente hayas oído hablar de las conocidas cinco etapas del duelo:

  • negación;
  • enfado;
  • negociación;
  • tristeza o depresión;
  • aceptación.

Pueden ayudar a describir algunas experiencias que aparecen después de una pérdida, pero no constituyen un camino obligatorio ni una secuencia que todas las personas tengan que recorrer.

Puedes sentir varias emociones a la vez, volver a experimentar algo que creías superado o encontrarte razonablemente bien durante un tiempo y volver a sentir dolor ante una fecha, un lugar o un recuerdo.

Eso no significa necesariamente que estés retrocediendo.

El duelo no consiste en olvidar lo perdido, sino en encontrar una forma de integrarlo en una vida que continúa.

Cuando intentar evitar el dolor termina manteniéndolo

Ante una pérdida es comprensible intentar protegerse del sufrimiento.

Algunas personas evitan hablar de lo ocurrido, intentan no pensar en ello o eliminan cualquier contacto con los recuerdos.

Otras hacen lo contrario: permanecen continuamente centradas en la pérdida, repasando una y otra vez lo sucedido, buscando explicaciones o imaginando cómo habría sido todo si las cosas hubieran ocurrido de otra manera.

También puede aparecer una paralización progresiva de la vida: dejar de relacionarse, abandonar actividades o sentir que volver a disfrutar significaría traicionar aquello o a quien se ha perdido.

Estas respuestas tienen sentido dentro del dolor, pero cuando se mantienen durante mucho tiempo pueden dificultar la adaptación a la nueva realidad.

El trabajo psicológico no busca borrar los recuerdos ni acelerar artificialmente el duelo, sino comprender qué está impidiendo que la persona pueda ir recuperando movimiento y espacio vital.

“Hay que tocar el fondo para salir a la superficie.”
— Giorgio Nardone

Cómo trabajamos en YOriginal

No aplicamos un calendario ni esperamos que todas las personas atraviesen el duelo de la misma manera.

Primero tratamos de comprender:

  • qué has perdido;
  • qué significado tenía para ti;
  • cómo estás viviendo actualmente esa pérdida;
  • qué estás haciendo para intentar soportar el dolor;
  • y qué aspectos de tu vida han quedado bloqueados.


A partir de ahí adaptamos la intervención.

Terapia Breve Estratégica

Nos permite trabajar sobre aquellos mecanismos que pueden estar manteniendo el sufrimiento o dificultando la adaptación: evitación, aislamiento, pensamientos repetitivos, culpa, necesidad de encontrar respuestas imposibles o incapacidad para retomar determinadas áreas de la vida.

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Hipnosis Ericksoniana

Cuando consideramos que puede resultar útil, podemos incorporarla como herramienta complementaria dentro del proceso psicológico.

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Recuperar espacio para seguir viviendo

El objetivo no es dejar de sentir ni olvidar lo ocurrido.

Se trata de poder integrar la experiencia y recuperar progresivamente relaciones, actividades, decisiones y proyectos sin que ello signifique renunciar al vínculo o al significado de aquello que se ha perdido.

Seguir adelante no significa dejar atrás a quien o aquello que ha sido importante para ti.

¿Cuándo puede ser conveniente pedir ayuda?

No existe una duración exacta que permita decidir por sí sola cuándo un duelo necesita atención psicológica.

Puede ser conveniente consultar cuando:

  • el sufrimiento continúa siendo muy intenso y apenas cambia con el paso del tiempo;
  • te resulta muy difícil realizar tareas cotidianas;
  • el aislamiento es cada vez mayor;
  • la culpa ocupa gran parte de tus pensamientos;
  • evitas sistemáticamente cualquier recuerdo relacionado con la pérdida;
  • sientes que tu vida quedó detenida desde lo ocurrido;
  • aparecen problemas importantes de sueño, alimentación o concentración;
  • o sientes que no encuentras una forma de continuar pese a haberlo intentado durante mucho tiempo.

Pedir ayuda no significa que estés viviendo el duelo “mal”. Puede significar simplemente que necesitas acompañamiento para encontrar otra forma de atravesarlo.

Preguntas frecuentes

No existe un plazo universal. Depende de la persona, del tipo de pérdida, del vínculo, de las circunstancias y de muchos otros factores. Más que contar meses, resulta útil observar cómo evoluciona el sufrimiento y cuánto está interfiriendo en la vida cotidiana.

No. Algunas de esas experiencias pueden aparecer, pero no todas las personas pasan por ellas ni siguen el mismo orden.

Sí. Fechas especiales, aniversarios, lugares, canciones o situaciones inesperadas pueden reactivar emociones asociadas a la pérdida. Eso no significa necesariamente que hayas vuelto al principio.

No. Adaptarse a una pérdida no implica borrar los recuerdos ni dejar de querer a alguien. Es posible mantener el significado de ese vínculo y, al mismo tiempo, volver a construir una vida propia.

Sí. Podemos realizar el proceso presencialmente en L’Alfàs del Pi o de forma online mediante videoconferencia y, cuando resulte adecuado, por teléfono.

Cuando el dolor necesita una atención más inmediata

Después de una pérdida pueden aparecer momentos de desesperanza muy intensa.

Si aparecen pensamientos de hacerte daño, de no querer seguir viviendo o existe una situación de riesgo inmediato, es importante solicitar ayuda urgente a los servicios sanitarios correspondientes.

Integrar la pérdida también forma parte de continuar

No podemos cambiar lo que ocurrió ni sustituir aquello que se ha perdido, pero sí podemos trabajar para que el dolor encuentre un lugar diferente y deje progresivamente más espacio para las relaciones, los proyectos y la vida que continúa.

Si sientes que te has quedado bloqueado después de una pérdida, podemos ayudarte a comprender qué está ocurriendo y acompañarte en ese proceso.

«El duelo suprimido sofoca. Hace estragos dentro del pecho y está forzado a multiplicar su fuerza.»
– Ovidio-