TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO
Cuando el pasado sigue irrumpiendo en el presente
Después de una experiencia traumática, es normal que durante un tiempo aparezcan miedo, recuerdos intensos, alteraciones del sueño o una mayor sensación de vulnerabilidad.
En algunas personas, sin embargo, estas reacciones se mantienen y empiezan a interferir de forma importante en su vida cotidiana.
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) puede aparecer tras haber vivido o presenciado experiencias especialmente amenazantes o traumáticas. También puede desarrollarse en determinadas circunstancias relacionadas con la exposición a sucesos graves que han afectado a otras personas.
La experiencia parece haber terminado, pero el organismo y la mente continúan reaccionando como si el peligro siguiera presente.
El problema no está únicamente en recordar lo ocurrido, sino en sentir que aquello sigue sucediendo de alguna manera en el presente.
¿Cómo puede manifestarse el estrés postraumático?
Recuerdos que irrumpen
Imágenes, pensamientos, sensaciones o recuerdos relacionados con lo ocurrido pueden aparecer de forma involuntaria. En algunas personas también existen pesadillas o una sensación intensa de estar reviviendo determinados momentos.
Evitación
Puede surgir la necesidad de evitar lugares, conversaciones, personas, actividades o situaciones relacionadas con el trauma para intentar no volver a experimentar determinadas emociones.
Hipervigilancia y alerta
Sobresaltos frecuentes, dificultad para relajarse, irritabilidad, problemas de concentración, alteraciones del sueño o la sensación de tener que estar continuamente pendiente de posibles peligros.
Cambios emocionales y en la forma de ver el mundo
Pueden aparecer culpa, vergüenza, miedo, impotencia, aislamiento o pensamientos negativos sobre uno mismo, otras personas o el futuro.
Cuando protegerte del recuerdo termina limitando tu vida
Después de una experiencia traumática es comprensible intentar evitar cualquier cosa que pueda hacer reaparecer el dolor.
El problema puede comenzar cuando esa protección se extiende cada vez más.
Dejar de acudir a determinados lugares, evitar conversaciones, intentar bloquear los recuerdos, controlar continuamente el entorno o necesitar garantías constantes de seguridad puede producir alivio momentáneo.
Pero también puede reforzar la sensación de que el recuerdo, la emoción o determinadas situaciones son demasiado peligrosas para poder afrontarlas.
Puede establecerse un círculo como este:
recuerdo o sensación → miedo → evitación o control → alivio momentáneo → mayor percepción de peligro → más evitación
El objetivo del proceso psicológico no es obligarte a revivir lo ocurrido ni hacer desaparecer tu historia, sino ayudarte a modificar la relación que mantienes actualmente con ella.
“Escribir la historia es una forma de desembarazarse del pasado.”
— Johann Wolfgang von Goethe
Cómo trabajamos en YOriginal
No todas las experiencias traumáticas producen las mismas consecuencias y no todas las personas responden de igual manera.
Primero necesitamos comprender qué está ocurriendo en tu caso:
qué situaciones desencadenan el malestar, qué recuerdos o sensaciones aparecen, qué haces para intentar controlarlos o evitarlos y qué áreas de tu vida se han visto afectadas.
A partir de ahí adaptamos la intervención.
Terapia Breve Estratégica
Nos permite trabajar sobre los patrones de evitación, control, hipervigilancia y otras respuestas que pueden estar contribuyendo a que el trauma continúe condicionando el presente.
Hipnosis Ericksoniana
Cuando consideramos que puede resultar clínicamente adecuada, podemos incorporarla como herramienta complementaria dentro del proceso.
No la utilizamos para intentar “recuperar recuerdos” ni para forzar la evocación de experiencias traumáticas. Su utilización se adapta a cada persona y al objetivo terapéutico.
Recuperar seguridad y autonomía
El objetivo es que los recuerdos puedan ocupar un lugar diferente y que la persona pueda recuperar progresivamente actividades, relaciones, decisiones y espacios que el miedo o la evitación habían ido limitando.
Trabajar el trauma no significa borrar el pasado. Significa conseguir que el pasado deje de gobernar continuamente el presente.
¿Cuándo puede ser conveniente pedir ayuda?
Puede ser un buen momento para consultar cuando los recuerdos o las reacciones asociadas a una experiencia traumática continúan interfiriendo de forma importante en tu vida.
Por ejemplo, si evitas cada vez más situaciones, vives en un estado constante de alerta, tienes pesadillas o recuerdos intrusivos frecuentes, te cuesta dormir o concentrarte, sientes que has perdido seguridad en ti mismo o en los demás, o determinadas áreas de tu vida se han quedado bloqueadas desde lo ocurrido.
No es necesario esperar a que el problema se vuelva más incapacitante para pedir orientación.
Preguntas frecuentes
Cuando es necesaria una atención más inmediata
Algunas experiencias traumáticas pueden acompañarse de un nivel muy elevado de sufrimiento.
Si aparecen pensamientos de hacerte daño, ideas de no querer seguir viviendo, desorientación intensa, pérdida importante de contacto con la realidad o existe una situación actual de peligro, es importante solicitar atención sanitaria urgente.
Cuando existen otras necesidades clínicas, también puede ser conveniente coordinar la atención psicológica con otros profesionales sanitarios.
Que algo haya ocurrido no significa que tenga que seguir ocurriendo cada día
No podemos cambiar lo que sucedió. Sí podemos trabajar para que aquello que ocurrió deje progresivamente de determinar cómo te sientes, qué evitas y cómo organizas tu vida en el presente.
Si sientes que una experiencia del pasado continúa condicionándote, podemos ayudarte a comprender qué está manteniendo el problema y trabajar para recuperar mayor seguridad y autonomía.
