DEPRESIÓN
Cuando todo cuesta y parece que has dejado de avanzar
La depresión puede hacer que actividades, relaciones y decisiones que antes formaban parte de la vida cotidiana empiecen a requerir un esfuerzo enorme.
Puede aparecer tristeza, apatía, cansancio, pérdida de interés o una sensación persistente de que nada merece demasiado la pena. En algunas personas también surge una forma de renuncia progresiva: dejar de intentar, aplazar decisiones, aislarse o depender cada vez más de otras personas para afrontar lo cotidiano.
No se trata simplemente de “poner voluntad”. Cuando este malestar se mantiene, puede afectar profundamente a la forma de pensar, sentir y actuar.
Cuando cada vez haces menos porque sientes que no puedes, la propia inactividad puede terminar reforzando la sensación de incapacidad.
¿Cómo puede manifestarse la depresión?
La experiencia no es igual en todas las personas. Puede aparecer de distintas formas y con diferente intensidad.
Pérdida de interés y motivación
Tristeza, vacío o irritabilidad
Cansancio y dificultades cotidianas
Aislamiento y pérdida de confianza
Cuando renunciar parece protegerte del fracaso
Ante una situación dolorosa, una decepción, un duelo, una crisis o una acumulación de dificultades, puede aparecer la sensación de que dejar de intentar es menos doloroso que volver a fracasar.
Entonces pueden surgir conductas como:
Estas respuestas pueden ser comprensibles cuando alguien está sufriendo.
El problema aparece cuando, con el tiempo, hacer cada vez menos termina confirmando la sensación de no poder hacer nada.
De esta forma puede establecerse un círculo:
malestar → renuncia o inactividad → menos experiencias positivas y autonomía → mayor sensación de incapacidad → más malestar.
Parte del trabajo consiste en comprender cómo funciona ese círculo en cada persona y empezar a introducir cambios que permitan recuperar progresivamente capacidad de acción.
“Aun en las más profundas oscuridades, siempre hay un rayo de luz.”
— Alba Marcos
Cómo trabajamos en YOriginal
No partimos de la idea de que todas las depresiones funcionan de la misma manera.
Primero tratamos de comprender qué está ocurriendo en tu caso concreto, qué situaciones han influido, qué has intentado hacer para sentirte mejor y qué dinámicas pueden estar manteniendo actualmente el problema.
A partir de ahí adaptamos la intervención.
Terapia Breve Estratégica
Trabajamos sobre los patrones de pensamiento y comportamiento que pueden estar manteniendo el bloqueo, la renuncia, el aislamiento o la pérdida progresiva de autonomía.
Hipnosis Ericksoniana
Cuando consideramos que puede resultar útil, podemos integrarla como herramienta complementaria dentro del proceso.
Recuperación de recursos y autonomía
A medida que disminuye el malestar, también puede ser importante recuperar actividades, decisiones, relaciones y objetivos que permitan volver a sentirse parte activa de la propia vida.
No necesitas tener claro por dónde empezar. Una parte del proceso consiste precisamente en encontrar ese primer paso.
No es necesario esperar a encontrarte peor para pedir orientación.
¿Cuándo puede ser conveniente pedir ayuda?
Puede ser un buen momento para consultar si:
Preguntas frecuentes
Cuando el malestar necesita una atención adicional
La intensidad de la depresión puede ser muy diferente de una persona a otra. En algunos casos puede ser conveniente coordinar la atención psicológica con otros profesionales sanitarios.
Si aparecen pensamientos de hacerte daño, de no querer seguir viviendo o existe una situación de riesgo inmediato, es importante solicitar ayuda urgente a los servicios sanitarios correspondientes.
Empieza por recuperar el primer movimiento
Cuando llevas tiempo sintiendo que todo requiere demasiado esfuerzo, pensar en grandes cambios puede resultar abrumador. No se trata de cambiarlo todo de golpe, sino de comprender qué está manteniendo el problema y empezar a recuperar progresivamente capacidad de acción, autonomía y recursos.
