Fobia social
Cuando el miedo a ser juzgado condiciona lo que haces
Es normal sentir cierta inseguridad al hablar en público, conocer personas nuevas, expresar una opinión o encontrarnos en situaciones en las que sentimos que otras personas nos observan.
El problema aparece cuando el miedo a ser juzgado, rechazado, criticado o quedar en evidencia se vuelve tan intenso que empezamos a cambiar nuestra forma de actuar para evitar sentirnos expuestos.
Hablar menos, no participar, evitar determinados encuentros, preparar excesivamente lo que vamos a decir o necesitar la compañía de alguien pueden convertirse poco a poco en formas de sentirnos más seguros.
Cuando gran parte de lo que haces empieza a depender de lo que imaginas que los demás pueden pensar de ti, el miedo puede ir ocupando cada vez más espacio.
¿Qué es la fobia social?
La fobia social, frecuentemente denominada también ansiedad social, se caracteriza por un miedo intenso y persistente ante situaciones en las que la persona siente que puede ser observada, evaluada o juzgada por los demás.
La persona puede saber racionalmente que probablemente nadie está prestándole tanta atención como imagina y, aun así, sentir una intensa ansiedad.
Miedo a ser juzgado
Puede aparecer una preocupación intensa por hacer el ridículo, equivocarse, no saber qué decir o causar una mala impresión.
Anticipación
La ansiedad puede comenzar mucho antes de la situación, imaginando lo que podría salir mal o cómo reaccionarán los demás.
Autoobservación
La atención se dirige constantemente hacia uno mismo: cómo hablo, cómo me muevo, si estoy rojo, si tiemblo o si los demás están notando mi nerviosismo.
Evitación y protección
Puedes empezar a evitar situaciones o utilizar determinadas estrategias para sentirte más seguro, como permanecer en segundo plano, hablar poco, ir acompañado o preparar excesivamente lo que vas a decir.
Situaciones sociales que pueden generar miedo
La ansiedad social puede aparecer en contextos muy diferentes. Por ejemplo:
Lo importante no es solamente en qué situaciones aparece el miedo, sino cuánto empieza a condicionar tu comportamiento.
Cuando intentar evitar el juicio de los demás termina aumentando el miedo
Ante una situación social que genera ansiedad, protegerse parece algo lógico.
Si no hablas, no puedes equivocarte.
Si no expresas tu opinión, nadie podrá criticarla.
Si evitas la reunión, desaparece la ansiedad.
Si alguien conocido te acompaña, quizá te sientas más seguro.
A corto plazo estas estrategias pueden funcionar: el malestar disminuye.
Pero también pueden transmitir otro mensaje:
“Si necesito protegerme tanto, quizá realmente no soy capaz de afrontar esta situación.”
Puede aparecer así un círculo:
miedo a ser juzgado → evitación o estrategias de protección → alivio → mayor inseguridad → más miedo
Con el tiempo, situaciones que antes simplemente resultaban incómodas pueden empezar a convertirse en auténticos obstáculos.
“No te preocuparías tanto por lo que otros piensan de ti si te dieses cuenta de lo poco que lo hacen.”
— Eleanor Roosevelt
¿Cómo puede afectar la fobia social a la vida cotidiana?
El miedo al juicio de los demás puede parecer limitado inicialmente a determinadas situaciones sociales y terminar afectando a muchas otras áreas.
Por ejemplo, puede hacer que:
A veces la persona desarrolla tantas estrategias para evitar sentirse observada que termina adaptando su vida alrededor del miedo sin darse cuenta de cuánto la está limitando.
Cómo trabajamos en YOriginal
No todas las personas con fobia social tienen miedo a las mismas situaciones ni intentan resolverlo de la misma manera.
Primero tratamos de comprender:
A partir de ahí adaptamos la intervención.
Terapia Breve Estratégica
Trabajamos sobre los mecanismos que pueden estar manteniendo el problema, como la evitación, el exceso de control, la anticipación constante, la autoobservación o la búsqueda continua de seguridad y aprobación.
Hipnosis Ericksoniana
Cuando consideramos que puede resultar adecuada, podemos utilizarla como herramienta complementaria dentro del proceso psicológico.
Recuperar libertad en las relaciones
El objetivo no es convertirte en una persona extremadamente sociable ni obligarte a comportarte de una determinada manera.
Buscamos que puedas relacionarte, expresarte y participar en aquellas situaciones que deseas sin que el miedo al juicio de los demás decida constantemente por ti.
No necesitas dejar de sentir nervios para empezar a recuperar situaciones que el miedo te ha hecho evitar.
¿Cuándo puede ser conveniente pedir ayuda?
Puede ser un buen momento para consultar cuando:
No necesitas esperar a que la ansiedad social afecte a todas las áreas de tu vida.
Preguntas frecuentes
Tu vida no tiene que organizarse alrededor de lo que otros puedan pensar
El objetivo no es dejar de preocuparte completamente por la opinión de los demás. Todos necesitamos, en alguna medida, sentirnos aceptados y valorados. Lo que podemos trabajar es que el miedo a ser juzgado deje de limitar de forma desproporcionada lo que haces, dices o decides.
Si sientes que la preocupación por cómo te ven los demás está condicionando tus relaciones, tu trabajo, tus estudios o determinadas decisiones de tu vida, podemos ayudarte a comprender qué está manteniendo el problema y trabajar para recuperar mayor libertad.
