FOBIA

Cuando el miedo empieza a decidir por ti

El miedo es una respuesta natural y necesaria. Nos ayuda a detectar peligros, reaccionar ante amenazas y protegernos.

El problema aparece cuando una situación, objeto o estímulo provoca un miedo tan intenso que empezamos a organizar nuestra vida para evitarlo.

Puede tratarse de conducir, volar, determinados animales, agujas, espacios cerrados, alturas o muchas otras situaciones.

Cuando evitar aquello que temes se convierte en la principal forma de sentirte seguro, el miedo puede ir ganando cada vez más espacio.

¿Qué es una fobia?

Una fobia se caracteriza por un miedo intenso y persistente ante una situación u objeto concreto que genera un nivel importante de malestar o evitación. La persona puede saber racionalmente que el riesgo no es tan elevado como siente y, aun así, experimentar una reacción de miedo difícil de controlar.

Miedo intenso ante algo concreto

El miedo aparece ante una situación, objeto o estímulo determinado y puede comenzar incluso antes de encontrarte realmente frente a él.

Evitación

Empiezas a evitar lugares, actividades o situaciones para reducir la posibilidad de encontrarte con aquello que temes.

Reacciones físicas

Pueden aparecer palpitaciones, tensión, sudoración, temblores, mareo, dificultad para respirar o una intensa necesidad de escapar.

Necesidad de seguridad

Puedes sentir que necesitas ir acompañado, disponer de una vía de escape o tomar determinadas precauciones para poder afrontar la situación.

Algunas fobias frecuentes

El miedo puede centrarse en muchos estímulos diferentes.

Entre las fobias específicas pueden encontrarse, por ejemplo:

  • animales o insectos;
  • alturas;
  • conducir;
  • volar;
  • sangre, agujas o determinados procedimientos médicos;
  • espacios cerrados;
  • túneles;
  • tormentas;
  • ascensores;
  • o situaciones muy concretas asociadas a una experiencia de miedo.

Lo importante no es únicamente qué provoca el miedo, sino cuánto condiciona actualmente tu vida.

Cuando evitar el miedo termina fortaleciéndolo

Ante algo que asusta, evitarlo parece una solución lógica.

Si no subes al ascensor, no sientes miedo.
Si no conduces, no aparece la ansiedad.
Si alguien te acompaña, quizá te sientas más seguro.

A corto plazo funciona: el malestar disminuye.

Pero también puede producirse otro aprendizaje:

“Si he tenido que evitarlo, quizá realmente era peligroso.”

Puede aparecer así un círculo:

miedo → evitación o búsqueda de protección → alivio → mayor percepción de peligro → más miedo

Con el tiempo, aquello que inicialmente afectaba a una situación concreta puede empezar a limitar decisiones, viajes, relaciones, trabajo o actividades cotidianas.

“En la naturaleza existe el miedo, no el valor, que no es otra cosa que el miedo superado.”
— Giorgio Nardone

¿Cómo puede afectar una fobia a la vida cotidiana?

Una fobia puede parecer muy concreta y, sin embargo, terminar teniendo consecuencias más amplias.

Por ejemplo, el miedo puede hacer que:

  • rechaces determinados trabajos;
  • evites viajar;
  • dependas de otras personas para desplazarte;
  • renuncies a actividades que antes realizabas;
  • tengas dificultades para recibir determinados tratamientos médicos;
  • organices recorridos o rutinas para evitar ciertas situaciones;
  • o limites progresivamente tu vida social y personal.

A veces la persona se adapta tanto a la evitación que deja de percibir cuánto espacio ha ido perdiendo.

Cómo trabajamos en YOriginal

No todas las fobias funcionan exactamente de la misma manera.

Primero tratamos de comprender:

  • qué desencadena el miedo;
  • cuándo comenzó;
  • qué sensaciones aparecen;
  • qué haces cuando tienes miedo;
  • qué situaciones evitas;
  • qué formas de protección utilizas;
  • y cuánto está interfiriendo actualmente en tu vida.

A partir de ahí adaptamos la intervención.

Terapia Breve Estratégica

Trabajamos sobre los mecanismos que pueden estar manteniendo el problema, especialmente la evitación, el exceso de control y la búsqueda constante de seguridad o protección.

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Hipnosis Ericksoniana

Cuando consideramos que puede resultar adecuada, podemos utilizarla como herramienta complementaria dentro del proceso psicológico.

Saber más →

Recuperar autonomía progresivamente

El objetivo no es obligarte a enfrentarte de golpe a aquello que temes.

Buscamos que puedas ir recuperando progresivamente libertad de acción y comprobar nuevas formas de relacionarte con el miedo.

No necesitas esperar a dejar de sentir miedo para empezar a recuperar aquello que el miedo te ha hecho evitar.

¿Cómo puede afectar una fobia a la vida cotidiana?

Una fobia puede parecer muy concreta y, sin embargo, terminar teniendo consecuencias más amplias.

  • rechaces determinados trabajos;
  • evites viajar;
  • dependas de otras personas para desplazarte;
  • renuncies a actividades que antes realizabas;
  • tengas dificultades para recibir determinados tratamientos médicos;
  • organices recorridos o rutinas para evitar ciertas situaciones;
  • o limites progresivamente tu vida social y personal.

A veces la persona se adapta tanto a la evitación que deja de percibir cuánto espacio ha ido perdiendo.

¿Cuándo puede ser conveniente pedir ayuda?

Puede ser un buen momento para consultar cuando:

  • evitas de forma habitual aquello que temes;
  • necesitas ir acompañado para afrontar determinadas situaciones;
  • anticipas el miedo durante horas o días;
  • el miedo condiciona viajes, trabajo, estudios o relaciones;
  • has empezado a ampliar cada vez más las situaciones que evitas;
  • sabes que el riesgo es limitado pero no consigues modificar tu reacción;
  • o estás cansado de organizar tu vida alrededor de aquello que temes.

No necesitas esperar a que la fobia afecte a todas las áreas de tu vida.

Preguntas frecuentes

No. Podemos sentir miedo intenso ante determinadas situaciones sin que exista necesariamente una fobia. Es importante valorar cuánto persiste, cuánto malestar genera y hasta qué punto provoca evitación o limitaciones.

No se trata de forzarte ni de colocarte de golpe ante una situación para la que no estás preparado. La intervención se adapta a cada persona y al funcionamiento concreto del problema.

Porque evitar elimina el malestar inmediatamente. Ese alivio puede reforzar la idea de que solo estás seguro si continúas evitando.

Sí, puede ocurrir, aunque no todas las fobias tienen un acontecimiento inicial claramente identificable.

Sí. Podemos realizar el proceso presencialmente en L’Alfàs del Pi o de forma online mediante videoconferencia y, cuando resulte adecuado, por teléfono.

No hace falta eliminar todo el miedo para recuperar libertad

El objetivo no es convertirte en una persona que nunca siente miedo. El miedo forma parte de nuestra vida y tiene una función. Lo que podemos trabajar es que deje de limitarte de una forma desproporcionada y que puedas recuperar decisiones y actividades que has ido abandonando.

Si sientes que un miedo concreto está condicionando tu vida, podemos ayudarte a comprender qué lo está manteniendo y trabajar para recuperar mayor autonomía.