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Hipocondría y patofobia

HIPOCONDRÍA Y PATOFOBIA

El que teme padecer, padece ya lo que teme.
– Michel De Montaigne –

HIPOCONDRÍA Y PATOFOBIA: MIEDO A TENER UNA ENFERMEDAD

La hipocondría es el miedo y preocupación constante a estar sufriendo una o varias enfermedades, que pueden ir cambiando, a partir de la interpretación incorrecta de los cambios o síntomas corporales. Las personas que lo sufren están convencidas de estar padeciendo alguna/s enfermedad/es, donde cada señal o cambio corporal es interpretado como la confirmación de la presencia de una enfermedad. Este miedo y convencimiento se mantiene aun después de numerosos reconocimiento médicos.

Por tanto, ante esto, las personas que la padecen suelen:

  • Estar continuamente controlando minuciosamente el propio cuerpo con el objetivo de detectar precozmente los síntomas para intervenir en ellos lo más rápido posible.
  • Acudir frecuentemente al médico y hacerse controles médicos. Incluso acudir a diferentes médicos, porque surge la duda de si le han examinado correctamente.
  • Buscar información en internet sobre enfermedades.
  • Tomar muchos medicamentos.
  • Socializar el problema, es decir, hablar constantemente de las preocupaciones acerca de la enfermedad, quejarse y desahogarse, buscando que continuamente lo tranquilicen.
  • Evitar y tomar precauciones para prevenir que la enfermedad vaya a más o aparezca alguna, como, por ejemplo, abrigarse por si acaso, hacer dietas para tratar el dolor, no ir a restaurantes para evitar contagios, etc.

Por desgracia, estas actuaciones, en lugar de mejorar, empeoran la situación de estas personas.

¿Crees que es tu caso o el del alguna persona cercana?

La patofobia es parecida a la hipocondría, pero la diferencia está en que el patofóbico tiene miedo a tener una enfermedad grave y fulminante (por ejemplo, un ictus o ataque al corazón), mientras que el hipocondríaco suele tener miedo a tener enfermedades de larga duración o crónicas, donde se sufre (por ejemplo, un cáncer, una enfermedad degenerativa, etc.).

Asimismo, mientras en la hipocondría se está totalmente convencido de tener una enfermedad, en la patofobia existe la duda y el miedo de poder estar realmente enfermo. 

Tanto en la hipocondría como en la patofobia, las actuaciones que realizan las personas que las padecen son las mismas. No obstante, puede pasar que algunas personas patofóbicas, por miedo, eviten chequearse demasiado los cambios y señales corporales; por ejemplo, eviten ir al médico por si le encuentran algo o que les cueste tomar medicamentos que les receten, etc.

Todo esto causa limitaciones y puede afectar a algunas o a todas las áreas importantes de la vida (laboral, social, académico, etc.).

La buena noticia es que con la Terapia Breve Estratégica estos problemas tienen solución, demostrando ser eficaz en un 95% de los casos.

¿Crees que es tu caso o el de alguna persona cercana?

«A menudo el temor de un mal nos lleva a caer en otro peor«.
-Nicolás Boileau-

Psicología Estratégica y Coaching Estratégico

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