Mitos del Coaching II

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MITOS DEL COACHING - PARTE II

Hoy vamos a tratar otro par de mitos relacionados con el Coaching.

En “Mitos del coaching – Parte I” hablamos de que el coaching no es entrenamiento y, que, para ser un/a buen/a coach, el/la propi@ coach debe tener una formación continua y trabajar para obtener los certificados de las asociaciones, que actualmente intentan regular el Coaching: ICF o ASESCO.

Siguiendo un poco en la línea del último mito, ahí van los dos mitos:

  • PARA SER COACH SOLO HACE FALTA TENER BUENAS HABILIDADES SOCIALES Y CAPACIDAD DE MOTIVAR A OTROS

Desde nuestro punto de vista, el ingrediente ideal de un/a buen/a coach es tener constancia y fuerza de voluntad. ¿Por qué? Porque no es nada fácil convertirte en un coach como lo definen las asociaciones que intentan regular esta profesión. Además de lo que comentamos en el artículo anterior. Un/a buen/a coach debe, y decimos debe porque es muy esencial, trabajar en sí mism@. No se puede hacer una buena sesión si previamente no has trabajado en ti, porque si no trabajas en ti es imposible centrarte exclusivamente en el cliente. Si no se trabaja en un@ mism@ antes, siempre habrá interferencias que no nos permitan dar el 100%. Cosa que en Yoriginal tenemos muy en cuenta y, por ello, además de no parar de formarnos, nos dedicamos tiempo para nosotros, intercambiando sesiones para poder seguir creciendo. Para darte el mejor de los servicios.

Así que, sí que aporta tener unas buenas habilidades sociales y tener capacidad de motivar, eso se nota en la actitud. Pero también cuenta conocerse a un@ mism@, saber tener las energías a tope para poder transmitírselas a nuestr@s clientes. Además, entrenar la escucha activa para poder leer lo que nos dices y lo que no, agudizar nuestros sentidos para poder saber qué sientes con eso que nos estás contando y, así, poder aportarte una reflexión mucho más productiva. En definitiva, en las sesiones no importa la vida, las experiencias o sentimientos del coach, sino las tuyas propias y, para eso, hay que entrenarse bien, porque no es fácil hacer una pregunta para que tú curiosees sobre tu propia vida, en vez de hacerla para nuestra curiosidad propia, que es a lo que todos estamos acostumbrados. Si no, te proponemos un reto, intenta escuchar a un/a amig@, he intenta hacerle una pregunta que creas que le hará tener curiosidad por su respuesta, pero ojo, tiene que ser una pregunta referente a él/ella, no a cosas que desconozca de tu vida, sino que desconozca de la suya propia. Incluso este planteamiento es difícil de explicar, espero que nos hayas entendido, pruébalo, y nos cuentas si es complicado o no.

  • L@S COACHES GUÍAN Y ENSEÑAN

El/la coach no está para darle lecciones a nadie, no está para decirle al/la cliente qué tiene que hacer, ni tiene una guía eficaz para resolver los retos y dificultades a los que l@s clientes tienen que enfrentarse. El/la coach facilita que el cliente aprenda y avance mediante la reflexión, el autoconocimiento y la acción que hace el/la cliente. Aunque nos parezca mentira, el/la mayor expert@ de nuestras vidas somos nosotr@s mism@s, pero a veces necesitamos de otros ojos para ver dentro de nosotr@s, y ahí está el papel del/de la coach. No por nada la mayéutica de Sócrates se considera como una de las bases del coaching. Para una buena sesión utilizamos la empatía, el no juicio, las preguntas que de verdad te dan algo nuevo, a lo que llamamos preguntas poderosas y, como no, las habilidades comunicativas para poder hacer que tú te sientas como en casa y a la vez encuentres las soluciones a tus retos.

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