Neurotransmisores y emociones

neurotransmisores y emociones

Hoy vamos a hablar sobre qué son los neurotransmisores y cuál es su relación con las emociones. Un tema que creemos que te va interesar, ya que las emociones son muy importante en nuestro día a día.

Los neurotransmisores son sustancias químicas encargadas de transmitir la información de una neurona (llamada neurona pre-sináptica) a otra  neurona o célula (llamada neurona o célula post-sináptica) y este intercambio de información se denomina sinapsis.

 

Existen muchos tipos de neurotransmisores (más de 60) y cada neurotransmisor tiene funciones diferentes como originar y regular las emociones, realizar movimientos voluntarios e involuntarios, planificar, emplear el lenguaje, etc.

Como hemos dicho, nos vamos a centrar en la función relacionada con la producción y regulación de las emociones.

Cada emoción no es producto de un solo tipo de neurotransmisor, sino que es fruto de la interacción de diferentes neurotransmisores. De entre todos los neurotransmisores, son muchos los que están implicados en el nacimiento y regulación emocional. A continuación, vamos a comentar los principales, que seguro has oído el nombre de alguno de ellos.

Serotonina

La serotonina está vinculada con el sentimiento de bienestar, relajación y felicidad.

Por tanto, bajos niveles de serotonina está asociado con la ansiedad, la obsesión, la depresión, dificultades para controlar la ira y el suicidio, entre otros problemas emocionales.

Asimismo, la serotonina actúa en las zonas cerebrales que provocan náuseas, por lo que participa en la aparición de la emoción de asco.

Dopamina

La dopamina está vinculada con el sistema de recompensa y con las emociones placenteras. Asimismo, también está implicada en la regulación de la memoria, en los procesos cognitivos relacionados con el aprendizaje, en la motivación y en el proceso de toma de decisiones.

Endorfina

La endorfina participa en la disminución del estrés, mejora el estado anímico, favorece la tranquilidad y reduce el dolor. Por tanto, es una de las encargadas de proporcionar un sentimiento de placer, alegría, bienestar o euforia.

Acetilcolina

La acetilcolina ha sido el primer neurotransmisor que se descubrió. Participa en el control atencional, motivacional y de la memoria, permitiendo el aprendizaje.

Asimismo, está implicada tanto en la activación de nuestro organismo para hacer frente a situaciones amenazantes como en la desactivación una vez la amenaza ha concluido.

Noradrenalina (norepinefrina) 

La noradrenalina también está implicada en poner a nuestro sistema nervioso en alerta máxima, jugando un papel importante en la reacción de lucha o huida mediante, principalmente, el incremento tanto de la frecuencia cardíaca como de la presión sanguínea y la glucosa en sangre, así como la dilatación de las pupilas y el agrandamiento de las vías respiratorias. De este modo, favorece respuestas motoras que nos permite superar situaciones peligrosas. Por tanto, la noradrenalina, junto con otras sustancias, está implicada en el miedo, la ansiedad y el estrés.

Además, la noradrenalina está relacionada con la motivación y el estado energético a través de su participación en la formación de la memoria, en el aprendizaje y en el circuito de recompensa.

Niveles bajos de este neurotransmisor está relacionado con la depresión.

GABA

El GABA tiene como función detener a los neurotransmisores implicados en la ansiedad y el miedo. Por tanto, niveles bajos de GABA está vinculado con la aparición de trastornos de ansiedad.

Adrenalina (epinefrina) 

La adrenalina también está implicada en el estado de alerta máxima y en preparar a nuestro organismo para luchar o huir ante situaciones amenazantes, a través del, entre otras funciones, aumento del ritmo cardíaco, dilatación de las pupilas, incremento del flujo sanguíneo hacia los músculos, aumento del oxígeno y ensanchamiento de las vías respiratorias.

Asimismo, la adrenalina participa en la aparición de la emoción de sorpresa.

Oxitocina

La oxitocina es otra sustancia implicada en el estado de alerta máxima y en preparar a nuestro organismo para la lucha y la huida.

Asimismo, participa, junto con otros neurotransmisores, en la respuesta de tranquilidad, relajación y placer.

También, tiene una función importante en la relación y el afecto, pues la oxitocina está implicada en la empatía, permitiéndonos reconocer y entender las emociones de los demás, y responder adecuadamente, así como es la responsable de la capacidad de amar.

 

¡Qué interesante todo esto! Y lo que hemos expuesto es solo una pequeñísima parte, así que ya te puedes imaginar lo complejo que es nuestro cerebro. 

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