Lo importante en la vida es aprender a disfrutar del camino

disfrutar el camino

¿Disfrutas del camino o solo cuando consigues la meta?

Creemos que lo importante en la vida es aprender a disfrutar del camino, no encontrar una meta que le dé sentido a nuestra vida.

disfrutar el camino

A lo largo de la vida, parece que vamos aprendiendo a no disfrutar nada. De pequeños éramos libres. No teníamos ataduras ni responsabilidades. Solo nos preocupábamos por comer cuando teníamos hambre, jugar cuando queríamos jugar, ir al baño cuando había esa necesidad y dormir cuando estábamos agotados. Disfrutábamos de cada minuto hasta que llegaron las primeras obligaciones. Entonces, ya todo, todo, no se disfrutaba. Había que hacer deberes, estudiar, ir al cole pero para no jugar…. ¡Vaya asco! Ya tenías a tus padres, tíos, abuelos o quien te cuidara encima de ti, para ver si cumplías tus obligaciones.

¿Por qué poco a poco aprendimos a odiar o a no disfrutar las obligaciones? Pues porque se hicieron, precisamente eso, obligaciones.

¿Cuántas cosas que disfrutas son obligaciones? A nosotros, particularmente, no se nos ocurre ninguna. Cuando te gusta leer o aprender, es por gusto. Muchos hemos empezado a querer estudiar cosas una vez hemos salido del instituto y/o universidad, porque ya estudiábamos lo que nos motivaba. Muchos encontraron la motivación en la lectura desde pequeños, porque no fueron obligados, y muchos la encuentran de mayores o no la encuentran nunca….Una verdadera pena el no poder disfrutar de cada segundo de nuestras vidas.

Al menos esta es nuestra realidad, nuestra visión en estos temas.

Y dirás, es que hay que ganarse la vida. Sí o no, el caso es, ¿qué haces en tu vida, vives o sobrevives? Es una pregunta que nos impacto muchísimo. La vida no está para sobrevivir, sino menuda vida. ¿es que acaso nacemos solo para sufrir?

Creemos que no. Nacemos para disfrutar de las cosas maravillosas que nos rodean: la naturaleza, la compañía, de aprender cada día, de manejar los fallos sin sufrir, etc. Nacemos para tomarnos la vida como un juego. Por eso, LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA ES APRENDER A DISFRUTAR DEL CAMINO, NO ENCONTRAR UNA META QUE LE DÉ SENTIDO A NUESTRA VIDA.

¿De qué sirve querer llegar a un sitio si en el camino sufres? ¿De qué sirve tener una meta por la que vivir si no disfrutas de cada paso que tienes que dar para llegar a esa meta?

La vida nos ha enseñado que es efímera. No hay nada que dure, ni siquiera el sufrimiento, y sino recuerda todas las anécdotas de cosas malas que a veces cuentas, ¿dónde están? En un recuerdo que jamás volverá.

¿Crees ahora que tiene sentido sufrir? ¿Te sirvió de algo estar horas y/o días sufriendo por esa desgracia que “solo te pasa a ti”? Te diremos un secreto: nada, pero nada, solo nos pasa a nosotros. Todos, absolutamente todos, tenemos nuestras batallas en la vida. Lo que pasa es que lo que nos ocurre a nosotros mismos siempre parece que es peor. Tenemos consejos y herramientas para solucionar o aguantar las desgracias que tienen los otros, pero no para solucionar las nuestras propias, por eso parecen peores.

Cada uno tenemos unos recursos y con esos recursos actuamos de la mejor manera posible que sabemos en ese momento. Sin embargo, no podemos quedarnos ahí, hay que avanzar. Toda emoción tiene una intención positiva y hay que escucharla, pero no recrearse en ella.

¿No crees que ya es hora de empezar a disfrutar de lo que hacemos? Imagínate que mañana es tu último día de vida. ¿De qué te sirve tener una meta que le dé sentido a tu vida si no disfrutas de la vida que realmente tienes ahora?

La vida no es eterna. Nosotros, a base de sufrimiento y comprensión, hemos entendido que nada es perdurable en el tiempo, ni lo que catalogamos como bueno ni como malo. Por eso, nos llegó la hora de disfrutar de todo lo que nos da la vida. Ya no nos importa si morimos mañana, porque sabemos que lo que hagamos hoy lo vamos a disfrutar como si fuese nuestro último día. Y con esto no queremos decir que no hay que tener sueños, planes o deseos. Sin embargo, el camino que transitamos hasta conseguirlo, será un camino que disfrutemos igual que la propia meta alcanzada.

¿Es que acaso nacemos solo para sufrir?

Creemos que no. Nacemos para disfrutar de las cosas maravillosas que nos rodean: la naturaleza, la compañía, de aprender cada día, de manejar los fallos sin sufrir, etc. Nacemos para tomarnos la vida como un juego. Por eso, LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA ES APRENDER A DISFRUTAR DEL CAMINO, NO ENCONTRAR UNA META QUE LE DÉ SENTIDO A NUESTRA VIDA.

¿De qué sirve querer llegar a un sitio si en el camino sufres? ¿De qué sirve tener una meta por la que vivir si no disfrutas de cada paso que tienes que dar para llegar a esa meta?

La vida nos ha enseñado que es efímera. No hay nada que dure, ni siquiera el sufrimiento, y sino recuerda todas las anécdotas de cosas malas que a veces cuentas, ¿dónde están? En un recuerdo que jamás volverá.

¿Crees ahora que tiene sentido sufrir? ¿Te sirvió de algo estar horas y/o días sufriendo por esa desgracia que “solo te pasa a ti”? Te diremos un secreto: nada, pero nada, solo nos pasa a nosotros. Todos, absolutamente todos, tenemos nuestras batallas en la vida. Lo que pasa es que lo que nos ocurre a nosotros mismos siempre parece que es peor. Tenemos consejos y herramientas para solucionar o aguantar las desgracias que tienen los otros, pero no para solucionar las nuestras propias, por eso parecen peores.

Cada uno tenemos unos recursos y con esos recursos actuamos de la mejor manera posible que sabemos en ese momento. Sin embargo, no podemos quedarnos ahí, hay que avanzar. Toda emoción tiene una intención positiva y hay que escucharla, pero no recrearse en ella.

¿No crees que ya es hora de empezar a disfrutar de lo que hacemos? Imagínate que mañana es tu último día de vida. ¿De qué te sirve tener una meta que le dé sentido a tu vida si no disfrutas de la vida que realmente tienes ahora?

La vida no es eterna. Nosotros, a base de sufrimiento y comprensión, hemos entendido que nada es perdurable en el tiempo, ni lo que catalogamos como bueno ni como malo. Por eso, nos llegó la hora de disfrutar de todo lo que nos da la vida. Ya no nos importa si morimos mañana, porque sabemos que lo que hagamos hoy lo vamos a disfrutar como si fuese nuestro último día. Y con esto no queremos decir que no hay que tener sueños, planes o deseos. Sin embargo, el camino que transitamos hasta conseguirlo, será un camino que disfrutemos igual que la propia meta alcanzada.

Y tú ¿qué opinas? ¿crees que es hora de aprender a disfrutar del camino?

Nosotros creemos que te lo mereces y podemos ayudarte si te das permiso a ti mism@.

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